Mi visita al Museo del Prado
Al ingresar, tuve una catarsis que desató lágrimas nacidas desde lo más profundo de mi alma. Entre sollozos, reconocí la íntima conexión que me une al arte.
Con cada artista, con cada lienzo, me encontré plenamente conectada con lo más esencial de mi ser. A través de los colores y las expresiones de cada uno, pude volar hacia otros tiempos, sentir sus emociones y respirar su esencia.
Como artista, ha sido una experiencia extática, profundamente transformadora. Ha generado en mí cambios hondos, tanto en mi mente como en mi espíritu, otorgándome una nueva valoración de mi existencia y del arte mismo.
Me siento inmensamente agradecida con la vida por cada una de las experiencias vividas en los museos de Madrid.
Esta vivencia, este éxtasis espiritual, será el motor que me impulse a seguir pintando con pasión, con mi alma ya transmutada en lo más íntimo y artístico… hasta el día en que me despida de la Tierra.
Vivianne Tantra



